El nombre Jesús procede del hebreo bíblico Yəhôšuaʿ, que se abrevió sucesivamente en Yēšūaʿ y luego en Yēšūa (ישוע). Este proceso de acortamiento se explica por el debilitamiento de fonemas guturales, cambios en el elemento teofórico יהו/יו y una frontalización vocálica que se consolidó durante el período del Segundo Templo. Desde el hebreo-arameo pasó al griego como Iēsoûs (Ἰησοῦς) —con sigma en lugar de shin y la terminación masculina -s propia de la flexión griega— y de ahí al latín como Iesus (escrito IESVS en la Vetus Latina). Las formas con J y U surgieron más tarde; en las lenguas romances cristalizó como Jesús, mientras que en inglés la distinción entre I y J no se generalizó hasta el siglo XVII, aunque ya la había propuesto Pierre Ramus en el XVI.
Se han propuesto varios sentidos literales para la raíz del nombre, todos relacionados con la raíz semítica y-š-ʕ («librar; rescatar»):
- «Yahvé salva» o «Yahvé es salvación» (interpretación más extendida)
- «(es) un grito de salvación» o «(es) un grito de ayuda»
- «(es) mi ayuda»
El uso de esta raíz está atestiguado desde muy antiguo: aparece en nombres amorreos y arameos como Hadad Yith’i («Hadad es mi salvación»), con un uso documentado ya en 2048 a. C. Flavio Josefo y Filón de Alejandría emplean el nombre con frecuencia; Epifanio de Salamina lo relacionó con «sanador» o «médico y salvador», y es probable que los hablantes griegos lo asociaran con ἴασις («curación») y términos afines.
El nombre en la Biblia
En el período del Segundo Templo, Yēšūa era un nombre de uso común entre los judíos. En el texto hebreo de Esdras, Nehemías, 1 Crónicas y 2 Crónicas aparece como forma abreviada para al menos diez personas distintas; en Nehemías 8:17 designa específicamente a Josué hijo de Nun. El Antiguo Testamento menciona la forma Yēšūa unas 30 veces y la forma larga Yehōšūaʿ cerca de 100 veces.
En el Nuevo Testamento, el nombre aparece en contextos cargados de significado teológico:
- En Lucas 1:31, un ángel indica a María que llame a su hijo Jesús.
- En Mateo 1:21, un ángel ordena a José que le ponga ese nombre, subrayando sus implicaciones salvíficas: «él salvará a su pueblo de sus pecados». Es el único lugar del Nuevo Testamento donde «salva a su pueblo» aparece junto con «pecados», y ofrece los comienzos de la cristología del nombre.
Como señalan los estudiosos del Nuevo Testamento, Mateo 1:21 deja claro que el nombre Jesús no fue elegido al azar, sino por mandato celestial, convirtiendo la etimología en parte esencial del mensaje cristológico.
Entre los portadores bíblicos e históricos del nombre destacan:
| Personaje | Contexto |
|---|---|
| Jesús de Nazaret (Jesucristo) | Figura central del cristianismo; considerado Mesías, Hijo de Dios y Dios-hombre |
| Josué (Jesús Nave), hijo de Nun | Sucesor de Moisés; originariamente llamado Oseas y renombrado por Moisés |
| Jesús, sumo sacerdote | Nacido en el cautiverio babilónico; primer sumo sacerdote tras el regreso y restaurador del Templo |
| Jesús ben Sirá | Autor en Jerusalén del libro deuterocanónico conocido como Eclesiástico o Sirácida |
| Jesús Barrabás | Zelote liberado por Poncio Pilato en lugar de Jesús de Nazaret |
| Jesús ben Ananías | Profeta israelita mencionado por Flavio Josefo |
Jesús y Josué: el mismo nombre, dos figuras
Jesús y Josué son dos adaptaciones distintas del mismo nombre hebreo original. En griego ambos se escriben igual (Iēsoûs), lo que generó una homonimia que tuvo consecuencias teológicas importantes: Tertuliano interpretó tipológicamente a Josué del Antiguo Testamento como una prefiguración profético-real de Jesús de los Evangelios. En textos latinos anteriores al siglo V —por ejemplo en Justino, Tertuliano y Agustín de Hipona— el caudillo de Israel aparece también como Iesus, y se lo distingue de Jesús de Nazaret añadiendo «hijo de Nun».
El nombre Jesús Nave para referirse a Josué sigue usándose hoy en la Iglesia ortodoxa y en las traducciones bíblicas derivadas de esa tradición, donde ambas figuras comparten el mismo nombre de pila.
Por otra parte, desde los inicios del cristianismo los creyentes llaman a Jesús Jesucristo: «Cristo» no es un nombre propio sino un título, procedente del griego Χριστός (Christos), traducción del hebreo mashiakh (משיח), es decir, «ungido» o «Mesías».
Uso como nombre de pila en distintas culturas
En muchos países de tradición cristiana, Jesús es un nombre de pila masculino poco frecuente. En el mundo angloparlante prácticamente no se usa. Sin embargo, en español sigue siendo un nombre habitual, lo que se explica en parte por la Reconquista, durante la cual el nombre Jesús se contrapuso simbólicamente al nombre islámico Mahoma.
En Alemania, el nombre estuvo durante mucho tiempo sin autorizar para el registro civil. Dos resoluciones judiciales marcaron un punto de inflexión:
- En 1996, el Tribunal Regional Superior de Bremen ordenó inscribir el nombre adquirido en virtud del derecho sudafricano «Paz con Dios solo por Jesucristo».
- En 1998, el Tribunal Regional Superior de Fráncfort decidió que las oficinas del registro civil no podían rechazar la voluntad de los padres de dar a un hijo el nombre Jesús, atendiendo a las costumbres internacionales.
En textos religiosos medievales, especialmente en Inglaterra, se empleó la forma vocativa Jesu, del latín Iesu, que aún pervive en algunas citas literarias y en el genitivo alemán Jesu.
Expresiones y exclamaciones derivadas
En numerosas lenguas el nombre dio lugar a exclamaciones de uso cotidiano. En español, «¡Jesús!» funciona tanto como expresión de asombro o sobresalto como fórmula de cortesía tras un estornudo (equivalente a «¡Salud!»). Otras variantes en distintas lenguas incluyen:
- Herrje! (alemán), abreviación de Herr Jesus, originalmente una jaculatoria
- o jemine / oje, del latín o Iesu Domine («oh Señor Jesús»)
- Jessas / Jesses, jaculatorias o exclamaciones de espanto en alemán meridional
- Jee(z) / Gee (inglés), deformaciones eufemísticas del nombre
Variantes, diminutivos y formas femeninas
El nombre presenta una notable variedad de formas derivadas en español:
- Forma femenina: Jesusa
- Diminutivos: Jesusito, Jesusillo, Jesulito, Jesuíto
- Hipocorísticos: Chus, Chúo, Chucho, Chuy
El nombre Jesús en la historia: emperadores etíopes y otros portadores
Los emperadores etíopes de la dinastía salomónica recibían habitualmente nombres bíblicos. Entre quienes llevaron el nombre en referencia a Jesús figuran:
- Tasfa Jesús (reinó entre 1270 y 1285)
- Sarwe Jesús (m. 1433)
- Amda Jesús (reinó entre 1433 y 1434)
Entre los portadores modernos del nombre o el apellido destacan, entre otros, Jesús Adrián Escudero (n. 1964), filósofo y docente universitario español, y Antoni Margil de Jesús (1657–1726), sacerdote franciscano y misionero de la Corona de Aragón.